Artista de notoriedad internacional, cuya obra se ha expuesto en los más grandes museos del mundo, Pierre Soulages es un referente del arte contemporáneo.
El Museo Soulages es el resultado de una donación excepcional del artista a su ciudad natal, y ha sido concebido como una plataforma de 6,000 m2 al servicio de la creación internacional. La colección del museo, valorada en 40 millones de euros, cuenta con 500 obras del pintor y grabador. Una colección única y fascinante cuya extraordinaria riqueza estará acompañada por exposiciones temporales de relevancia nacional e internacional.
Tras tres años de obras, el bello y funcional edificio, formado por distintos módulos rectangulares, abrió sus puertas en mayo 2014 en el centro de la ciudad de Rodez.
Artec3 fue el estudio de iluminación encargado del proyecto. No hay búsqueda formal espectacular sino un trabajo sobre los materiales, la luz y la proporción, que crea un lugar sereno e intenso, una arquitectura clara y sostenible.
La arquitectura se construye alrededor de la luz.
El diseño de la iluminación natural se realiza definiendo la geometría de los lucernarios con el arquitecto, que sumado al diseño de la iluminación artificial del museo consigue establecer una especial conexión del visitante con las obras expuestas.
A grandes rasgos trabajamos dos tipologías de iluminación; la ambiental, que puede ser tanto daylight como artificial y la de la obra, exclusivamente artificial. La iluminación ambiental se realiza definiendo la geometría de los lucernarios con el arquitecto, consigue establecer una especial conexión del visitante con las obras respondiendo al ritmo lumínico museográfico propuesto.
En respuesta al ritmo visual de los espacios de exposición, la luz establece una conexión especial entre los visitantes y obras de arte.
En el caso de la iluminación de la obra, se estudió un sistema a través de carriles donde se colocan tres tipos de proyectores Led, convirtiéndose así, en el primer museo de Francia en ser iluminado con Led.
Palco, Artec3 Studio design, nace de este proyecto y como proyector para iluminar las obras de arte en los museos.
Este spot monocuerpo de aluminio, cuya forma recuerda las líneas de un pincel que diseña la luz, destaca por su estética suave y esencial: un flexible capaz de contener los requisitos técnicos, fruto de la tecnología más avanzada, con objeto de proyectar una luz que revela la esencia íntima de cada obra de arte sin ser nociva para ella.
El resultado ha hecho afirmar al mismo Pierre Soulages::“Nunca he visto mi trabajo tan bien iluminado”.