La escultura de figura en el arte italiano desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días es el tema central de
Ecce Homo, la exposición colectiva con más de cuarenta obras que se pudo visitar en el antiguo hospital del puerto de Ancona del 28 de octubre de 2016 al 7 de mayo de 2017. La exposición ocupó 1500 m
2 del Almacén de Tabacos –nombre que alude al último destino de uso de la Mole durante el periodo en el que el edificio era propiedad del estado– y propuso un viaje por la etérea solidez de las esculturas y la austera espacialidad del antiguo hospital. Flavio Arensi, comisario de la exposición, ofreció al público una experiencia emotiva dentro de la escultura italiana contemporánea, a través de algunos de los protagonistas más representativos del periodo que han dado más importancia a la exploración de la condición humana que a la representación de la figura.
La propuesta de Andrea Mangialardo diseña un recorrido libre por la escultura contemporánea de Marino Marini a Mimmo Paladino, pasando por Enzo Cucchi y Valeriano Trubbiani. Un itinerario heterogéneo de obras con distintos tamaños, materiales y gamas de colores, que se extiende desde las técnicas con materiales tradicionales –como para la piedra de
La disputa dei sette savi di Atene de Fausto Melotti, la terracota de los
Dormienti de Mimmo Paladino, el bronce de la
Tebe distesa nell’ovale de Giacomo Manzù y la cerámica de la
Testa di donna de Lucio Fontana– a soluciones experimentales y con múltiples materiales –como
Morte stagioni e
Ractus de Valeriano Trubbiani o
Dal Tutto il Nulla e dal Nulla il Tutto ma se dal Nulla non viene il Tutto il Tutto è Nulla de Donato Piccolo–. Estilos y materiales distintos que desorientan al visitante en un laberinto de arte, mezcla de misterio, inquietud y sorpresa, donde la trama narrativa está organizada por temas y recuerdos. Las luminarias
Palco regulables, para garantizar uniformidad estética y gran flexibilidad funcional, dieron origen a un sistema de iluminación inigualable. La amplia versatilidad de la solución, gracias a la instalación de proyectores en raíles y a la amplia gama de accesorios disponibles, permitió crear luces flexibles de acento y efectos luminosos específicos en cada obra. El uso de una temperatura de color cálida con un elevado índice de reproducción cromática ayudó a provocar aún más emociones y valorizó los distintos materiales expuestos, enfatizando el carácter rudo de la decoración con ladrillos y las superficies usadas y desgastadas por el tiempo del espacio arquitectónico.
La exposición, organizada y dirigida por Civita Mostre, Fondo Mole Vanvitelliana, Museo Tattile Statale Omero – CoopCulture y OPERA Sociedad Cooperativa Social ONLUS, contó con el patrocinio y el apoyo de la Regione Marche, la Fundación Domus, la Fundación Marche Cultura y la Universidad Politécnica de las Marcas.